el gordo de navidad: toca! no es un mito!!!

22 diciembre 2010

79250!!!


Alguna vez había llegado a pensar, y seguro que muchos de vosotr@s en algún momento también, que aquellos que salen dando botes año tras año en un día como hoy, eran figurantes, atrezzo, pues nunca había conocido a nadie en persona a quien le hubiese sonreído la diosa fortuna en tan señalado día. Como mucho conozco a alguien que le ha tocado un quinto premio o la pedrea pero el GORDO, nunca!, al menos que fuera alguien cercano, cercano.

Pues bien, hoy os puedo asegurar que la lotería, toca, de verdad! No, no he sido yo, ha sido una compañera de curro a quién han llamado por teléfono, a empezado a dar gritos y se ha ido pitando. Regresará mañana? jejeje  :o )

Tampoco puedo quejarme que a mí también me ha tocado! 10€, algo es algo dijo un calvo…

 

Aprovecho para despedirme. Pongo punto y final. Justo ahora que vuelvo a tener tiempo para  escribir aquí, siento que tengo que cerrar la parada, ya no tiene sentido. Hoy en día, con facebook, tengo la necesidad de comunicar algo cubierta. Si, vale, no es lo mismo escribir dos frases que una entrada pero en estos momentos es lo que me pide el cuerpo. Ha sido un placer, de verdad.

Hasta pronto,

 

NúVoL

buscando respuestas…(a la deriva III)

26 abril 2010

Cuánto antes comprendamos nuestro lugar en el mundo mejor!

Llevo días dándole vueltas a una cosa: sigo? o, lo dejo? Está claro que no pienso hacer la carrera, demasiado sacrificio (y no me estoy refiriendo al esfuerzo intelectual, que me gusta). No siempre hay que acabar todo lo que se empieza. O si?

Gracias a que he empezado a estudiar empresariales me he quitado la espinita de no haber hecho carrera universitaria (aunque tal y como está el mundo, lo que he visto, una carrera no significa nada –excepto el mérito del esfuerzo del estudiante- aunque sí es una llave que abre muchas puertas y te permite aspirar a un sueldo mejor).

He descubierto que lo que realmente me gusta, se da en la carrera de economía, carrera que por el momento, no está disponible on-line. Entonces, acabar la carrera seria una pérdida de tiempo, dinero y esfuerzo por mi parte. Mi pretensión inicial eran 48 créditos “itinerario de gestión empresarial”. Todo apunta a que lo conseguiré pero las mates….me están complicando la existencia. Más que por la complejidad de la materia, es por lo colgada que me siento/encuentro.

Desde que me matriculé en mates me lo he ido tomando como un reto, bueno, como pequeños retos, uno tras otro… per esta última pac (el trabajo número 3, el tercero de cinco) se me ha atragantado y no he sabido encontrar (o no he querido…) los esfuerzos suficientes, ni tampoco el equilibrio necesario. He perdido la calma y he perdido los nervios. Y he llorado! de impotencia, de rabia. He llorado de cansancio.

Confieso que este semestre ya empecé agotada físicamente. En el anterior hice tres asignaturas y ahora me estoy preguntando cómo leches lo conseguí). Lo cierto, es que desde que empecé este “proyecto” he aprendido muchas cosas pero también, lamentablemente, he desaprendido y olvidado otras muchas: he olvidado mi kungfu, las formas, he olvidado que es tener tiempo libre y he olvidado qué se siente al no pensar en nada. No creo que haya olvidado cómo divertirme (aunque apunto haya estado en algún momento). Ya no hago deporte, no me muevo. No patino. Soy una sombra de lo que fui. Y tampoco estoy ejercitando mis rodillas.

Pero, merece la pena dejarlo tan cerquita del final? Lo más razonable sería decir que no, que tengo que realizar un último esfuerzo y lograr mi objetivo, peeeero…. y si en este tiempo mi objetivo se hubiera convertido en otro distinto? Las metas que nos marcamos no son estáticas, son dinámicas, cierto? Entonces, puedo refugiarme aquí , excusarme y decir: “me planto”. Y qué pasa si me planto? Se hundirá el mundo? La Tierra dejará de girar sobre su propio eje? NO! El Sol seguirá saliendo cada mañana y todo será igual.

Puede que me sienta obligada a continuar… porqué? Si abandono, es un fracaso? O acaso no sería un fracaso aún mayor continuar por continuar sabiendo que eso no es lo que quieres, lo que buscas/lo que estabas buscando? Eso sí sería de tontos, no?

Nuestro pensamiento es dinámico.

Creo que, ya que estoy, intentaré acabar pero sin agobios. Si no lo consigo, no pasará nada. El Sol seguirá saliendo. Al igual que si lo consigo. El Sol seguirá saliendo igual. La única diferencia será un titulillo más en mi CV y la satisfacción de haberlo conseguido, peeeero…la satisfacción? Está en el fin? No debería ser también parte del día a día? Hasta hace poco he disfrutado del estudio y del esfuerzo, y el sacrificio de otros menesteres más ociosos no me suponía un problema. Ahora, el día a día se me está haciendo pesado! Siento que he perdido el ritmo! He perdido el rumbo! Dónde está mi lugar en el mundo?

pinchazo… (o no) – (a la deriva II)

25 abril 2010

A veces nos ilusionamos con algo y luego nos proponemos cosas.

A lo largo de mi vida me he ido ilusionando (y desilusionando también).

Creo que siempre que me he propuesto hacer algo, lo he conseguido. Cuándo he empezado algo, lo he acabado.

Pues ahora, voy a pinchar! sip! no voy a acabar, no puedo, no quiero…

Ey! pero veámoslo por el lado positivo! He conseguido quitarme la espinita: se que si quiero, puedo. Aunque para poder debo dedicar muchas horas y eso significa restarlas de mi vida. Una de las cosas que he aprendido, es que si no hay ganancia, si no hay beneficio, no hay negocio. Pues eso, que no me compensa, por mucha satisfacción que luego me produzca comprobar que voy aprobando y encima con buenas notas.

Y, por otro lado, he descubierto, que no es lo que estaba buscando….entonces tiene sentido que lo deje, no? Sería absurdo seguir, simplemente por el hecho de acabar lo que he empezado por muy cerquita que esté del final. O qué?

Y, aparte, físicamente estoy agotada. Quiero volver al entreno!

A estas alturas, tanto esfuerzo es demasiado sacrificio y la vida son dos días!

Total, acabar…. qué beneficio personal podría reportarme? Sólo el personal porque tal y como están las cosas… Claro que un titulillo más es una llave más que abre más puertas, peeeero….

si o no: decisiones…(a la deriva I)

14 marzo 2010

A veces tomamos decisiones convencidos de que eso es lo que queremos y que eso es lo mejor para nosotros. Puede que si, puedo que no. A veces con el tiempo nos damos cuenta que la decisión tomada no ha sido la mejor de entre todas las opciones de las que disponíamos, incluyendo a la de no hacer nada.

Por ejemplo, yo ahora mismo estoy enfrascada en unos estudios en los que ahora me estoy preguntando para qué narices los empecé! Bueno, supongo que si no hubiera tomada la decisión en su día de hacerlo -y os puedo asegurar que fue pensada y repensada- aún tendría la espinita clavada de que no tengo estudios universitarios.

La meta que me puse no fue excesivamente complicada pues me planteé de momento sólo hacer 48 créditos con los cuales podía obtener un certificado universitario llamado “gestión empresarial”. Este módulo pertenece a la carrera de ciencias empresariales. Y me incliné por ésta porque como venía de FP era de las pocas carreras a las que podía acceder directamente sin nota de corte y la única que podía hacer on-line.

Pensé, vale!, me servirá para mejorar mi currículum (y más ahora que tal y como están las cosas, contra más títulos tengas para rellenar mejor). Con éste, llevo ya cuatro semestres. Y si todo fuese va bien -cosa que ahora ya dudo- sería el último. Hasta ahora, pese a haber sacrificado horas de ocio, me lo pasaba bien estudiando; un poco agotada cuando el semestre iba tocando a su fin, pero como dice el refrán “sarna con gusto no pica”.

Pero ahora, recién empezado el semestre ya estoy agotada! Y, anoche, pensé en dejarlo.

Si lo dejo, mi esfuerzo no habrá servido para nada porque pese a haber adquirido conocimientos no tengo el titulillo que quería. Si sigo, puede que… (se me ocurren muchas cosas: mi espalda, los nervios, el agobio, mi relación de pareja….) Pero quiero volver a divertirme como antes, a entrenar mi kung-fu (que ya estará “oxidado”), quiero……

Puede que estando tan cerca ya del final, merezca la pena hacer un último esfuerzo, pero lo malo es que este semestre cursando mates y estadística tengo la sensación que el tiempo no me cunde, que no avanzo! No por que las materias sean difíciles sino porque parece que necesito mucho más tiempo que antes.

Si? No? Sigo? No sigo?  voy a buscar una margarita….

hans el de la suerte…

9 diciembre 2009

Seguro que conoceréis este cuento. Al protagonista, Hans, le suceden una serie de sucesos “desafortunados” para la gran mayoría pero que, sin embargo, para Hans y para una minoría, tienen otra perspectiva.

Este puente hemos ido en plan familiar a Londres. Al ser un grupo de 7 personas, lo llevábamos todo perfectamente planificado. Qué podía salir mal? El tiempo no, pues ya íbamos mentalizados de que haría malo, así que, que sólo lloviera un poquito uno de los días (los otros dos, soleados) nos ha sorprendido muy gratamente. Podríamos decir que un día nos hizo malo y nos llovió. Pero yo no lo veo así: podría haber sido peor, y caer un chaparrón de esos en los que se doblan los paraguas y te tienes que resguardar bajo una portería y esperar a que escampe; y no ha sido así. Es más una mañana, nos hizo un sol que te cagas impresionante.

Mientras el grupo esperaba en Trafalgar Square a que recargásemos las Oyster Card, a mi madre, limpiándose las gafas -tenía los cristales con gotitas (el día que llovió)- se le rompieron las gafas! Se quedó con un cristal en la mano. Podría haber sido peor, si se le hubiera caído al suelo y se le hubiera roto el cristal. Claro que pobrecita mía, tuvo que pasar el resto del día sin gafas. Dijo que no se perdía ir a la Torre de Londres y ver las joyas de la corona por ir a la óptica, que “más o menos” veía. Esa noche, de regreso al hotel, recuperó unas gafas viejas que traía de recambio, pero le pesaban mucho y al llevarlas mucho rato le molestaban. “Qué lástima” pensé yo, para una vez que sale de viaje al extranjero, pero ella se lo tomó muy bien, dando una lección a todos de que no se va a amargar el resto del viaje por un “pequeño” inconveniente. Ahí estuvo al pie del cañón como una turista más, con casi 76 años de edad!

El día que llegamos nos encontramos con la sorpresa que en el hotel no tenían conocimiento de nuestra llegada y como estaban completos, nos realojaron en otro hotel. Realmente la historia es mucho más complicada pero eso no es lo que os quiero contar ahora, eso lo dejo para otro día. Lo cierto es que perdimos la tarde y no pudimos dar el paseo por Picadilly y el Soho como teníamos planeado. Estuvimos como tres horas hasta que pudimos abrir las maletas y ya directamente cenar y acostarnos. Pero pudo haber sido peor. Podríamos no haber encontrado ningún hotel, por suerte, nos pudieron realojar en la zona de Wembley, junto al estadio. Es zona 4 y tardas un huevo en llegar al centro, pero nos podrían haber realojado en un sitio aún más lejos, podrían haber tardado más tiempo, vamos, que se me ocurren un infinidad de cosas que podrían haber ido peor.

Pero no lo fueron. Podríamos habernos amargado el viaje, quejándonos y cagándonos en todo recriminando al mayorista, al primer hotel, al segundo hotel, a la agencia de viajes… Y lo que ocurrió es que nos acabamos riendo de todo, haciendo piña y sacando lo mejor de nosotros mismos. Ésa es la suerte de Hans.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.